13 enero 2026

El Hombre Elástico (súper microcuento)

     Despacito el hombre elástico se hizo conocido en el vecindario. Un día bajaba un gato del árbol, otro día servía la cena sin levantarse de la silla, un jueves fue a trabajar a la oficina con la sensación de haberse olvidado algo. Efectivamente; se le había quedado dormido un brazo entre las sábanas.

Lo echaron. Esa misma tarde, salvó a una vieja de ser atropellada, pero el camión siguió y mató a un perro hermoso. "Discriminas a los seres vivos", le gritaron. "Salvás a los que vos querés"... "Gil de goma" le empezaron a decir en el barrio.

El hombre elástico se refugió, pasó años en el claustro, ahora trabaja en las sombras para los bomberos. En el Club Universitario de La Plata él solito se estiró tanto, que cubrió el quincho ardiente por completo y lo apagó. Envuelve el fuego y le gana.

Solo algunas personas de la zona recuerdan al hombre elástico y lo cuentan como una leyenda lejana, donde se confunde lo bueno y lo malo, lo real y lo fantástico.

Yo todavía lo recuerdo y, a mi modesto entender, es un personaje inolvidable, dinámico, flexible, uno de los mejores héroes que he conocido.

Escuché que en los incendios de Buenos Aires trabaja solo, pero es un rumor.

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